El alumnado de Audiología Protésica expone carteles contra el ruido y lee un manifiesto de concienciación sobre los efectos del ruido.

Manifiesto para Día Internacional de concienciación contra el ruido

Jose Juan Ramirez Calvin. Alumno de 1º Técnico Superior de Audiología Protésica. CPIFP Aynadamar. Granada.

Dia internacional de concienciación sobre el ruido 1 AUP A . MNF

Vino para quedarse. Convive con nosotros, y además, nosotros lo retroalimentamos con nuestros usos y costumbres.

Tan presente en nuestras vidas que hasta tiene compuestos temas musicales con su nombre, “RUIDO”.

¿Cómo podría ser de otra forma, si no sabemos vivir sin sonidos que se tornen  en barbaros ruidos? Tan acostumbrados estamos a la ontología del ruido que respondemos al ruido con más ruido, hemos olvidado el encanto de las conversaciones civilizadas, o del placer de la mera escucha.

Nuestro hábitat contaminado por el ruido, nuestra vida ensordecida por el ruido, nuestras relaciones corrompidas por el ruido.

Cuando las obligaciones y el calendario nos lo permiten, intentamos “huir del mundanal ruido”, buscando lugares donde brille por su ausencia o esté lo menos presente posible, “el Ruido”.

Si nos vamos al diccionario de la RAE, se define RUIDO, “como sonido inarticulado por lo general desagradable, todo lo molesto para el oído, todo sonido no  deseado”.

El ruido, antología del despropósito, que no nos permite oír aquellos sonidos que deberían acariciarnos, y por el contrario, nos somete a una contaminación acústica que afecta a nuestra salud y a la calidad de nuestra vida.

Cartel Ruido 24 de abril. 1º AUP A. Ana Funes

La palabra RUIDO, en nuestro lenguaje coloquial, es usada con múltiples significados, todos ellos poco gratificantes, como por ejemplo “quitarse de ruidos” (cuando no queremos entrar en problemas o discusiones), “mucho ruido y pocas  nueces” (creo que éste no tengo que explicar su significado), “ruido de fondo” o por ejemplo, y tampoco es necesario explicar su significado, al menos para los de mi generación, “ruido de sables”. Como vemos, la palabra RUIDO, en sí, es poco gratificante.

No es cierto que España se encuentre como segundo país en el mundo tras Japón, con más ruido, pero los distintos estudios sobre acústica, sí que lo sitúan entre los primeros del mundo.

Tráfico en la vía pública, botellones, camiones de recogida de la basura, ascensores, restaurantes y fiestas vecinales son solo alguno de los ruidos que a diario “azotan” los tímpanos de millones de usuarios y es que el 72,3% de los españoles considera que su ciudad es ruidosa y un 91% cree que la sociedad no está concienciada contra el ruido.

Como casi todo, es cuestión de concienciación y cultura; se debe respetar el derecho de otros a no tener ruido.

Cartel contra el ruido. 1º AUP A. ACM y ARN

Son ya más de 20 años, los que se viene celebrando a nivel internacional, el Día sobre la Concienciación del Ruido. Queda mucho, mucho por andar y desgraciadamente, muchos los ruidos por escuchar.

Deben ser los Ayuntamientos, dada la proximidad a la ciudadanía, los que pueden y deben influir de manera muy directa en que la sociedad se conciencie de la necesidad de que se deben producir cambios en el comportamiento cívico respecto al ruido.

Pero es tarea de todos; en estos tiempos, en los que damos, quizás un exacerbado culto al cuerpo, en el que nos preocupamos, cada vez más, por salvaguardar nuestro medio ambiente y nuestro Planeta, no se percibe una preocupación por promover el cuidado del ambiente acústico, cuidar y conservar la audición y la concienciación sobre las molestias y daños que generan los ruidos.

El impacto del ruido en la audición, la salud y la calidad de vida, está totalmente aceptado y demostrado por un gran número de estudios científicos y médicos. Contaminante invisible, estresante de primer orden, perjudica seriamente a la salud.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se asocia el ruido con dolencias cardiovasculares, cardiopatías (nuestro cuerpo reacciona ante el ruido como una agresión, y cuando repele una agresión, lo que provoca es un aumento de la frecuencia cardíaca), diabetes, partos prematuros, hipertensión; con la ansiedad, el insomnio, el cansancio, la agresividad.

También se relaciona el ruido con enfermedades neurológicas, como el Parkinson, la demencia y la esclerosis múltiple.

Cartel Ruido. 1º AUP A. MJS, EDL, BAO

En 2018, la OMS, publicó una serie de recomendaciones para limitar la exposición de las personas al ruido procedente del tráfico, trenes, aviones, eventos musicales, etc., en el que concluye que la contaminación por ruido en nuestras ciudades está aumentando y perjudicando la vida de las personas.

La contaminación acústica a la que tan acostumbrados estamos, en nuestras viviendas, en nuestras calles, en espacios de ocio, y en los transportes públicos o privados,  espacios donde deberíamos convivir y encontrarnos, nos ahogan. Pocos espacios abiertos, públicos, encontramos donde podamos vislumbrar algo de refugio frente al ensordecedor ruido que nos enjaula.

Quiero terminar con unas palabras, puestas en mi boca pero que no son mías, que vienen como anillo al dedo y que dicen:

Aprendamos a responder al ruido con una metafísica del silencio, con una ética del sonido, que con sus sinfonías nos muestre la belleza y el sentido que cuentan las maravillosas historias que nos perdemos, propias o ajenas, debido al exceso de la cacofonía del ruido.

Y ahora, sí, para terminar,

Por un ambiente más tranquilo, controla tu ruido.

Cartel 1º AUP A. MSM, MPR